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  • José Antonio Hidalgo

El milagro económico chino

no tiene paragón en la historia

China le ha demostrado al mundo cómo convertirse en un país de renta media a base de mucho trabajo, emprendimiento, estudio y esfuerzo. Y este es tan sólo el inicio. El siglo XXl es el siglo asiático, es el siglo de China

La celebración del nuevo Año Chino, también conocido como Festival de la primavera, es una oportunidad para ver los cambios que las familias chinas han experimentado en las últimas décadas. Cuando viví en Pekín pude celebrar esta importante festividad con una familia china de clase media. Ellos, al igual que 600 millones de chinos, habían salido de la pobreza y la generación de abuelos que tuvieron que enfrentar múltiples vicisitudes económicas.

Hoy comparten la abundante cena de Año Nuevo con sus hijos y nietos que viven con mayor holgura económica. Son tres generaciones que han vivido la meteórica evolución de un país gracias al pragmatismo económico y la estabilidad jurídica. Ademas, brindan a sus ciudadanos unas condiciones de vida que probablemente no imaginaban que era posible hace 70 años. Los abuelos les cuentan a sus nietos sus anécdotas de la China rural, esa de los pequeños callejones y los baños comunitarios. Actualmente la nueva generación tiene acceso a la última tecnología, a educación de calidad y a una cena de Año Nuevo en la que comen carne de res, pollo, cerdo y pescado, mientras que sus abuelos debían escoger un solo tipo de carne porque la economía del hogar no alcanzaba para más.


Esa es la imagen que quedó grabada en mi memoria para explicar el desarrollo chino.

En los últimos 70 años, el crecimiento económico de China ha sido incomparable. en 1952, su producto interno bruto (PIB) era de USD 13,61 billones, un incremento de 452,6 veces.

De 1961 a 1978, la contribución anual promedio de China al crecimiento económico global fue de 1,1%, pero de 1979 a 2012, la tasa de contribución anual promedio fue de 15,9%, ubicándose en el segundo lugar mundial. De 2013 a 2018, la cifra anual promedio creció a 28,1%, lo que la condujo al primer lugar mundial.

En 2018, la proporción de la contribución China al crecimiento económico mundial fue de 27,5%, 24,4 puntos porcentuales más alto que en 1978. Fue en ese mismo año, que comenzó el proceso de Reforma y Apertura, impulsado por el líder Deng Xiaoping, quien con su pragmatismo demostró al mundo que el verdadero desarrollo es con una cooperación público-privado.


“Dejad que algunos se enriquezcan porque ellos crearán empresas y generarán empleo”. En Shenzhen, un pequeño pueblo de pescadores de 30.000 habitantes, se inicio el milagro económico chino.

En 2008, ese mismo pueblo ya se había convertido en una metrópolis de 10,5 millones de habitantes y, en la actualidad, es uno de los principales centros productivos del país y un gran receptor de inversión extranjera directa.


Ademas, esta en la top 10 de las ciudades que concentran mas millonarios en el mundo: 50.400 en total, de los cuales 39 son mega multimillonarios, según el reporte Censo de Billonarios 2018 publicado por la firma multinacional de consultoria financiera, Wealth X.


Esto la convierte en el segundo centro urbano chino de súper fortunas, después de Hong Kong, la ciudad que le disputa a Nueva York el primer puesto en el ranking mundial de residencia de magnates con mas de USD 1000 millones. China le ha demostrado al mundo cómo convertirse en un país de renta media a base de mucho trabajo, emprendimiento, estudio y esfuerzo. Y este es tan sólo el inicio. El siglo XXI es el siglo asiático, es el siglo de China.

Por: José Antonio Hidalgo

Presidente de la Cámara de

Comercio Ecuatoriano-China


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